
Quiero que tus dedos sean sobre mi piel como la lluvia
Y que la humedad que recorra mi cuerpo sea como la de un océano nacido de tu lengua
Quiero morir en el mar de los labios y deshacerme en los rincones de tus esquinas donde el viento sopla atrevido las silabas que esconden tu sexo.
Quiero bañarme en el vapor que inhuma tu cuerpo cuando me devoras con tus muerdos
Y quiero de tus entrañas la pasión que condensa las gotas de sudor que recorren mi cuerpo.
Quiero resbalarme de tu cuerpo humedecido
y que me persigas con un abrazo que no me deje escapar de tu dominio,
quiero que me doblegues y me derrumbes hasta que confunda
las lagrimas con sudor, el sudor con sangre y la sangre con placer
hasta que muera en el éxtasis de sentirme un pedazo de carne corrupta
hasta que las letras que se escriben en mi conciencia comiencen a desaparecer.
Quiero ser el objeto, quiero ser tu objeto, quiero que me manejes a voluntad
Y quiero que me abandones para sufrir en la melancolía de desearte
Quiero que me hagas cóncavo de tanto amarme,
Quiero que me quemen las yemas de tus dedos quedando tus huellas impresas
En los rincones que fueron de tus caricias, y en las esquinas que poseyeras
Y quiero sentir el fuego de tus manos sobre mi piel
Quiero quemarme, y deshacerme convertirme en las ascuas de tu capricho
Quiero desaparecer después de que me ames, quiero que me empujes al infierno
Quiero tatuarme tus mordiscos, quiero cicatrices de tu amor
Quiero palpitar nervioso como lo hace el torrente en invierno
Quiero morir, si es cuando me amas, quiero temblar por tu amor
Quiero rendirme ante tus rodillas, quiero soplar las dulzainas de la derrota por tu nombre
Quiero vender mis plazas y derretir mi esencia en tu boca
Mientras celebras jactancioso tu victoria entre mis piernas.
Quiero olvidar mi nombre y quiero que me olvides para saborearte mas dulcemente
Cuando regreses a buscarme
Quiero que me tortures con la brutalidad del amante rabioso
Quiero desaparecer de tanto que me aprietes
Quiero convertirme llorando en el mar de lluvias que suena retumbando
En tu corazón cuando lo siento sobre de mi espalda palpitando.
Y que la humedad que recorra mi cuerpo sea como la de un océano nacido de tu lengua
Quiero morir en el mar de los labios y deshacerme en los rincones de tus esquinas donde el viento sopla atrevido las silabas que esconden tu sexo.
Quiero bañarme en el vapor que inhuma tu cuerpo cuando me devoras con tus muerdos
Y quiero de tus entrañas la pasión que condensa las gotas de sudor que recorren mi cuerpo.
Quiero resbalarme de tu cuerpo humedecido
y que me persigas con un abrazo que no me deje escapar de tu dominio,
quiero que me doblegues y me derrumbes hasta que confunda
las lagrimas con sudor, el sudor con sangre y la sangre con placer
hasta que muera en el éxtasis de sentirme un pedazo de carne corrupta
hasta que las letras que se escriben en mi conciencia comiencen a desaparecer.
Quiero ser el objeto, quiero ser tu objeto, quiero que me manejes a voluntad
Y quiero que me abandones para sufrir en la melancolía de desearte
Quiero que me hagas cóncavo de tanto amarme,
Quiero que me quemen las yemas de tus dedos quedando tus huellas impresas
En los rincones que fueron de tus caricias, y en las esquinas que poseyeras
Y quiero sentir el fuego de tus manos sobre mi piel
Quiero quemarme, y deshacerme convertirme en las ascuas de tu capricho
Quiero desaparecer después de que me ames, quiero que me empujes al infierno
Quiero tatuarme tus mordiscos, quiero cicatrices de tu amor
Quiero palpitar nervioso como lo hace el torrente en invierno
Quiero morir, si es cuando me amas, quiero temblar por tu amor
Quiero rendirme ante tus rodillas, quiero soplar las dulzainas de la derrota por tu nombre
Quiero vender mis plazas y derretir mi esencia en tu boca
Mientras celebras jactancioso tu victoria entre mis piernas.
Quiero olvidar mi nombre y quiero que me olvides para saborearte mas dulcemente
Cuando regreses a buscarme
Quiero que me tortures con la brutalidad del amante rabioso
Quiero desaparecer de tanto que me aprietes
Quiero convertirme llorando en el mar de lluvias que suena retumbando
En tu corazón cuando lo siento sobre de mi espalda palpitando.

Es tan... tan... no encuentro palabras, lo mas próximo a lo que me has hecho sentir con esta entrada es "Exquisitamente hermoso" con toda la sensualidad de un sentimiento que se desprende de la piel, de una mirada, de un gemido que se convierte en suspiro.
ResponderEliminarFelicidades, es bellísimo y las ilustraciones muy bien escogidas.
Te beso a ti y beso tu intelecto.
muy bueno!
ResponderEliminarsaludos!!
yesasiflaco.blogspot.com